viernes, 4 de marzo de 2011

"La Gran Idea: Crear Valor Compartido"

Es el último artículo de Harvard Business Review, escrito por Michael Porter y Mark Kramer. Por su importancia, hemos realizado esta síntesis y traducción.


Los autores aseguran, que cada vez más, las empresas son vistas como la principal causa de los problemas sociales, ambientales y económicos. Por su parte, para tratar de contrarrestar esos problemas, los líderes políticos establecen reglamentaciones que perjudican la competitividad y el crecimiento económico. Dado lo anterior, el propósito de las corporaciones debe ser redefinido.


En el pasado, cada nueva empresa traía crecimiento económico y bienestar a la comunidad en la que operaba, satisfaciendo las necesidades de sus clientes. Esto es, se creaba y se compartía valor. El enfoque estrecho y oportunista de optimizar los rendimientos financieros a corto plazo, sin importar nada más, es una de las principales causas de que el capitalismo esté atrapado en un círculo vicioso.


Una de sus consecuencias es la reciente crisis financiera, de la cual aún no se recupera la economía mundial. Varias corporaciones han logrado recobrarse financieramente, sin embargo, los empleos y el bienestar de las comunidades siguen en crisis.

Los autores proponen reinventar el capitalismo mediante la creación de valor compartido, y de esta manera desatar una ola de innovación y crecimiento. Nuestro punto de vista es un poco más agresivo, pensamos que hay que reinventar el modelo de organización social para la producción de valor, tal como se hizo con el modelo educativo. En éste, el eje fundamental cambió de ser la enseñanza, a ser el aprendizaje; en el de organización debe pasar de ser el dinero o el trabajo, a ser el hombre.


Comentan experiencias exitosas sobre compartir el valor, al servir las necesidades de las comunidades desfavorecidas y países en desarrollo, en particular la de Initiative for a Competitive Inner City (www.icic.org) que ha creado empresas redituables en las zonas urbanas pobres.


Estamos convencidos que Crear Valor Compartido es el inicio de la nueva Revolución de la Producción, por lo que esta lectura será de su utilidad.


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La Gran Idea

Responsable de la síntesis y traducción: Carvallo Consultores, S.C.

Prohibida su reproducción para fines comerciales

CREAR VALOR COMPARTIDO

Cómo reinventar el capitalismo y desatar una ola de innovación y crecimiento por Michael E. Porter y Mark R. Kramer.

Harvard Business Review Enero-Febrero 2011

El sistema capitalista está en estado de sitio. En los últimos años las empresas han sido vistas cada vez más como una de las principales causas de los problemas sociales, ambientales y económicos.

La legitimidad de los negocios ha caído a niveles nunca vistos en la historia reciente. Como reacción, los líderes políticos establecen reglamentaciones que perjudican la competitividad y la esencia del crecimiento económico. Las empresas están enganchadas en un círculo vicioso, por lo que el propósito de la corporación debe ser redefinido.

Una gran parte del problema radica en las empresas, que se aferran a tener un enfoque antiguo y estrecho sobre la creación de valor. Siguen pensando que la creación de valor es optimizar el rendimiento financiero a corto plazo, sin importarles las necesidades más importantes de los clientes y haciendo caso omiso de factores más amplios que determinan su éxito a largo plazo.

La solución está en el principio de valor compartido, que implica la creación de valor económico de manera que también se cree valor para la sociedad, haciendo frente a sus necesidades y desafíos. Las empresas deben volver a conectar su éxito con el progreso social. Valor compartido no es responsabilidad social, ni filantropía, ni siquiera sustentabilidad, sino una nueva manera de lograr el éxito económico.

Un número creciente de empresas ya han emprendido importantes esfuerzos para crear valor compartido, sin embargo, su poder transformador está todavía en su génesis. Liberarlo requerirá que líderes y gerentes desarrollen nuevas habilidades y conocimientos, como una apreciación mucho más a fondo de las necesidades sociales. Además, los gobiernos deben aprender a regular para que se fomente compartir el valor, en lugar de castigar su creación.

El capitalismo es el mejor medio para satisfacer las necesidades humanas, mejorar la eficiencia, crear puestos de trabajo y crear riqueza. Clientes, empleados y la nueva generación, están exigiendo que las empresas se renueven; las necesidades de la sociedad son grandes y cada vez mayores, por ello, ya es hora para una nueva concepción del capitalismo.

La creación de valor compartido debe ser el propósito de la corporación, no sólo las utilidades per se. Reformar la relación con la sociedad creando valor compartido, es la mejor oportunidad para que se vuelva a confiar en las empresas.

Más allá de un mal necesario

Durante mucho tiempo se han enfrentado empresas y sociedad. Imponer requisitos para la mejora social, tales como seguridad o contratación de personas con discapacidad, limita a las empresas. La teoría dice que agregar limitaciones a una empresa que ha maximizado sus utilidades, inevitablemente aumenta sus costos y reduce sus ganancias.

Esta situación también es motivada por la estrategia de las empresas, que durante mucho tiempo han excluido de su pensamiento económico las consideraciones sociales y de medio ambiente, cediendo la problemática a gobiernos y ONGs. Los programas de responsabilidad social corporativa (RSC) en gran medida han surgido como reacción a la presión externa para mejorar la reputación de las empresas, por ello son tratados como un gasto necesario y cualquier cosa adicional es vista por muchos como un uso irresponsable del dinero de los accionistas.

Por el contrario, el concepto de valor compartido reconoce que las necesidades sociales también definen a los mercados. Así mismo, reconoce que con frecuencia las deficiencias y debilidades de la sociedad generan costos a las empresas, tales como pérdida de energía o de materias primas, costosos accidentes y la necesidad de capacitación remedial para compensar las deficiencias del sistema educativo. Satisfacer a las deficiencias y limitaciones sociales, no necesariamente significa aumentar los costos para las empresas porque, mediante el uso de nuevas tecnologías, se pueden innovar procesos operativos y administrativos que traigan como consecuencia el aumento de productividad y la expansión de mercados.

Valor compartido, entonces, no se trata de valores personales, tampoco de "compartir” el valor que ya crean las empresas con un enfoque de redistribución, sino de ampliar el conjunto total de valor económico y social. Un buen ejemplo de esta diferencia de perspectiva es el movimiento de “comercio justo” en la compra, que tiene como objeto aumentar la proporción de ingresos para los agricultores pobres, mediante el pago de precios más altos por los mismos cultivos. En cambio, la perspectiva de valor compartido se enfoca en mejorar las técnicas de producción y en fortalecer agrupaciones locales de apoyo a proveedores y otras instituciones, con el fin de aumentar la eficiencia de los agricultores, sus utilidades, la calidad del producto y la sustentabilidad. Esto genera mayor porción del pastel de ingresos y de utilidades, lo que beneficia tanto a los agricultores como a las empresas que les compran. Estudios recientes sobre los agricultores de cacao en Costa de Marfil indican que el comercio justo puede aumentar los ingresos de los agricultores entre un 10% y 20%, mientras que las inversiones en valor compartido pueden aumentar sus ingresos en más de 300%. Inicialmente puede ser requerido invertir tiempo y dinero para implementar las nuevas prácticas de proveeduría y desarrollar el grupo de apoyo, pero el resultado será la generación de mayor valor económico y mayores beneficios estratégicos para todos los participantes.

Las Raíces de Valor Compartido

En un nivel muy básico, la competitividad de una empresa y el bienestar de las comunidades en las que se encuentra están estrechamente interrelacionados. La empresa necesita una comunidad exitosa, y ésta necesita empresas exitosas que proporcionen empleo y oportunidades de creación de riqueza. Aquellas políticas públicas que atentan contra la productividad y la competitividad de las empresas son contraproducentes, especialmente en una economía global en donde las instalaciones y el empleo pueden trasladarse a cualquier otro lugar.

Una empresa es, en gran parte, una entidad autónoma, y las cuestiones sociales o comunitarias están fuera de su ámbito. Las empresas se centraron en atraer a los consumidores a comprar más y más de sus productos. Frente a la creciente competencia y las presiones de los accionistas por utilidades a corto plazo, los administradores recurrieron a las tendencias de reestructuración, reducción de personal y relocalización a regiones de menor costo. Las comunidades en que operan las empresas no sólo perciben poco beneficio, sino que las utilidades las obtienen a sus expensas. Esta impresión se ha hecho aún más fuerte en la actual recuperación económica, en la que el aumento de los ingresos ha hecho poco para contrarrestar el alto desempleo, los problemas de las empresas locales y las graves presiones en los servicios comunitarios.

No siempre fue así, hubo un tiempo en que las mejores compañías asumían una amplia gama de funciones para satisfacer las necesidades de los trabajadores y de las comunidades, así como para apoyar a los negocios. Al acortar el horizonte de tiempo financiero, se estrechó el razonamiento sobre la conveniencia de las inversiones. Muchas empresas ya no reconocen a la comunidad como su hogar, sino que se ven a sí mismas como empresas "globales". Estas transformaciones generaron un gran avance en la eficiencia económica y perjudicaron a las comunidades.

La teoría sostiene que para que una empresa sea exitosa debe crear una proposición distintiva de valor, que satisfaga las necesidades de un determinado conjunto de clientes. Sin embargo, las empresas han pasado por alto oportunidades de satisfacer necesidades fundamentales de la sociedad y, malinterpretado el cómo las limitaciones y debilidades sociales afectan a las cadenas de valor. Nuestro campo de visión ha sido simplemente demasiado estrecho, lo que ha faltado es profundizar en el efecto que la comunidad puede tener en la productividad y en la innovación.

¿Qué es "valor compartido"?

El concepto de valor compartido se puede definir como las políticas y prácticas operativas que mejoran la competitividad de una empresa, y simultáneamente desarrollan las condiciones económicas y sociales de las comunidades en las que opera. La creación de valor compartido se enfoca en la identificación y expansión de las conexiones entre la sociedad y el progreso económico.

Las empresas rara vez han abordado los temas sociales desde una perspectiva de valor, sino que los tratan como asuntos secundarios. Esto ha enturbiado las relaciones entre lo económico y las preocupaciones sociales. Por otro lado, las organizaciones sociales y las entidades gubernamentales suelen ver el éxito únicamente en los beneficios obtenidos o el dinero gastado. Cuando gobiernos y ONGs piensen en términos de valor, definitivamente crecerá su interés en colaborar con las empresas.

Borrando los límites entre lucrativo y sin fines de lucro

El concepto de valor compartido desdibuja la frontera entre las organizaciones lucrativas y las no lucrativas. Nuevos tipos de empresas híbridas han surgido rápidamente. Un ejemplo es Waste Concern, un organismo nacido en Bangladesh que mejora las condiciones de salubridad al convertir basura en fertilizantes, ganando un buen margen con su venta y utilidades adicionales gracias a los bonos de carbono. El desvanecimiento de la frontera entre el éxito de los organismos lucrativos y no lucrativos es uno de los fuertes indicios de que la creación de valor compartido es posible.

Conexión entre ventaja competitiva y asuntos sociales

Hay muchas maneras en las que abordar las preocupaciones de la sociedad puede derivar en beneficios productivos para la empresa. Algunas áreas donde las conexiones son más fuertes son: impacto ambiental; uso del agua; uso de la energía; proveeduría y acceso a proveedores; habilidades de los empleados; seguridad de los trabajadores; y salud de los empleados.

¿Cómo se crea el valor compartido?

Las empresas pueden crear valor económico mediante la creación de valor social. Hay tres formas distintas de hacerlo: reconcebir productos y mercados, redefinir la productividad de la cadena de valor, y crear grupos de apoyo a la industria en las localizaciones de la compañía. Cada una de estas es parte del círculo virtuoso del valor compartido.

El concepto de valor compartido restablece los límites del capitalismo. Mientras mejor se conecten el éxito de las compañías con el desarrollo social se abren muchas maneras de satisfacer nuevas necesidades, ganar en eficiencia, crear diferenciación y expandir mercados.

La capacidad de crear valor compartido aplica por igual a las economías avanzadas que a los países en desarrollo, aunque las oportunidades específicas pueden diferir. Las oportunidades también pueden diferir notablemente entre industrias y empresas, pero existen para cada una.

1.- Reconcebir productos y mercados

Las necesidades de la sociedad son enormes: salud, mejor vivienda, mejor nutrición, ayuda para el envejecimiento, mayor seguridad financiera y menor daño ambiental. Muchas compañías han perdido de vista la mayoría de las preguntas básicas: ¿es nuestro producto bueno para nuestros clientes? o mejor aún ¿para los clientes de nuestros clientes?

La demanda de productos y servicios que satisfagan las necesidades de la sociedad está creciendo rápidamente. Las compañías de alimentos se están reenfocando en la necesidad fundamental de una mejor nutrición. Se abren nuevos caminos a la innovación y al crear valor compartido, las ganancias sociales son aún mayores. Wells Fargo ha desarrollado una línea de productos y herramientas que ayudan a los clientes a presupuestar, administrar el crédito y pagar la deuda. Las ventas de productos de GE Ecomagination fueron del tamaño de una compañía de Fortune 150.

Iguales o mayores oportunidades se presentan al servir a las comunidades desfavorecidas y a los países en desarrollo, ya que no han sido reconocidos como mercados viables. La atención se está fijando en la India, China, y cada vez más, en Brasil, que ofrecen la posibilidad de llegar a miles de millones de nuevos clientes de la parte inferior de la pirámide. Sin embargo, estos países siempre han tenido enormes necesidades. Oportunidades similares esperan en las zonas urbanas pobres. (Véase la investigación de “Initiative for a Competitive Inner City”, en icic.org.)

Los beneficios sociales de proveer productos adecuados a los consumidores menos favorecidos pueden ser enormes, y las utilidades para las empresas sustanciales. Por ejemplo, en Kenya, un servicio de banca móvil de Vodafone ha registrado 10 millones de clientes en tres años, los fondos que ya maneja representan el 11% del PIB de ese país. En la India, Thomson Reuters ha desarrollado un prometedor servicio para los agricultores que ganan un promedio de $ 2,000 dólares anuales. Por una cuota de $ 5 dólares al trimestre les proporciona asesoramiento agrícola, información meteorológica y de precio de los cultivos. Conforme el capitalismo comienza a trabajar en las comunidades más pobres, se incrementan exponencialmente las nuevas oportunidades para el desarrollo económico y el progreso social.

El punto de partida para la creación de este territorio de valor compartido es identificar todas las necesidades de la sociedad que son o pueden ser satisfechas con productos o servicios de la empresa. Satisfacer las necesidades de mercados desatendidos suele requerir rediseñar productos o diferentes métodos de distribución.

2.- Redefinir la productividad en la cadena de valor

Se pensó una vez que los esfuerzos para reducir al mínimo la contaminación aumentarían inevitablemente los costos empresariales y que sólo se lograría mediante regulación e impuestos. Hoy en día existe un creciente consenso de que las grandes mejoras en el desempeño ambiental a menudo se pueden lograr con una mejor tecnología, a un costo incremental nominal, e incluso, pueden producir un ahorro neto de costos mediante una mejor utilización de recursos, la eficiencia en el proceso y la calidad.

Las siguientes son algunas de las más importantes maneras en las que el pensamiento de valor compartido está transformando la cadena de valor.

Logística y uso de energía. Las mejoras en la utilización de la energía a través de una mejor tecnología, del reciclaje, de la cogeneración y otras numerosas prácticas crean valor compartido. Los sistemas logísticos están empezando a ser rediseñados para reducir las distancias de transporte, optimizar el manejo, mejorar las rutas de los vehículos, etc.

Uso de recursos. Nuevos enfoques en áreas tales como utilización del agua, materias primas y envases, así como la creciente costumbre de reciclar y reutilizar. Las posibilidades aplican a todos los recursos, no sólo a aquellos que han sido identificados por los ambientalistas.

Proveeduría. Al facilitar el acceso a los insumos, compartir tecnologías y proveer financiamiento, las empresas pueden mejorar la calidad y productividad de sus proveedores, garantizando el acceso a un volumen cada vez mayor. Mejorar la productividad a menudo logra precios más bajos. Conforme los proveedores se fortalecen, su impacto ambiental suele caer dramáticamente, lo que mejora aún más su eficiencia. Enviar el outsourcing a otros lugares y países crea gastos de transferencia e ineficiencias que pueden compensar los menores salarios y costos de insumos. Proveedores locales capaces ayudan a las empresas a evitar estos costos, reducen el tiempo de ciclo, incrementan la flexibilidad, favorecen un aprendizaje más rápido y habilitan la innovación. Cuando las empresas compran localmente, sus proveedores se hacen más fuertes, aumentan sus utilidades, contratan más personas y pagan mejores salarios, lo que beneficia a otros negocios en la comunidad.

Distribución. Las oportunidades para nuevos modelos de distribución pueden ser aún mayores en mercados no tradicionales. Por ejemplo, Hindustan Unilever está creando un nuevo sistema de distribución directo a los hogares a cargo de mujeres emprendedoras más desfavorecidas, en pueblos de menos de 2,000 personas. Unilever ofrece micro créditos y entrenamiento y cuenta ya con más de 45,000 emprendedoras cubriendo unas 100,000 aldeas. El proyecto beneficia a las comunidades no sólo por generar habilidades en las mujeres, que a menudo duplican los ingresos de sus hogares, sino también por la reducción de la propagación de enfermedades transmisibles, gracias a un mejor acceso a productos de higiene.

Productividad de los empleados. El enfoque en mantener bajos los niveles salariales, reducir las prestaciones y el offshoring está empezando a dar paso a una toma de conciencia de los efectos positivos que un salario digno, la seguridad, el bienestar, el entrenamiento y las oportunidades de progreso para los empleados, tienen sobre la productividad. Si los sindicatos también se enfocaran más en el valor compartido, esta conciencia hacia el bienestar de los empleados se extendería aún más rápido.

Localización. Se ha adoptado el mito de que la ubicación no es importante, porque la logística no es cara, la información fluye con rapidez y los mercados son globales. Este pensamiento simplista está siendo cuestionado en parte por el aumento de los costos de la energía. Wal-Mart, por ejemplo, cada vez más está abasteciendo sus secciones de comida con granjas locales cercanas a sus almacenes. Ha descubierto que el ahorro en los costos de transporte y la capacidad de resurtir en pequeñas cantidades, compensa en exceso los menores precios de las granjas industriales lejanas. Hasta ahora, muchas empresas han pensado que ser global significa trasladar la producción a lugares con los costos laborales más bajos y diseñar sus cadenas de suministro para lograr el impacto más inmediato sobre los gastos. En realidad, los más fuertes competidores internacionales serán los que puedan establecer raíces más profundas en comunidades importantes.

Como estos ejemplos ilustran, reimaginar las cadenas de valor desde la perspectiva de valor compartido ofrece nuevas e importantes formas de innovar y destrabar un valor económico que la mayoría de las empresas han perdido.

3.- Impulsar el desarrollo de agrupaciones locales

Ninguna empresa es en sí una entidad autónoma. El éxito de cada empresa se ve afectado por las empresas e infraestructura de apoyo que le rodean. La productividad y la innovación están fuertemente influenciadas por "grupos" o concentraciones geográficas de empresas, de negocios relacionados, proveedores, prestadores de servicios y por la infraestructura logística de un determinado sector, como el de las tecnologías de información en Silicon Valley.

Las agrupaciones no sólo incluyen empresas sino instituciones, tales como la academia, las asociaciones comerciales y las organizaciones normativas.

Las deficiencias en el marco de condiciones que rodea al grupo también generan costos internos a las empresas. La escasa educación pública castiga a la productividad y eleva los costos de entrenamiento remedial. La deficiente infraestructura de transporte eleva los costos de logística. La discriminación de género o racial, reduce el grupo de empleados capaces. La pobreza limita la demanda de productos y conduce a la degradación del medio ambiente, a trabajadores poco saludables y a altos costos de seguridad. Dado que las empresas cada vez están más desconectadas de sus comunidades, su influencia en la solución de estos problemas ha disminuido, aun cuando sus costos han aumentado.

Un aspecto clave de la creación de grupos de apoyo es la formación de mercados abiertos y transparentes. La productividad se resiente en mercados ineficientes o monopolizados, donde los trabajadores son explotados, los proveedores no reciben un precio justo y se carece de transparencia de precios.

Para apoyar el desarrollo de agrupaciones en las comunidades en que operan, las empresas necesitan identificar brechas y deficiencias en áreas como logística, proveedores, canales de distribución, entrenamiento, organización del mercado e instituciones educativas. Posteriormente, la tarea consiste en enfocarse en las debilidades que representan los mayores obstáculos a la productividad y crecimiento de la propia empresa, y distinguir las áreas en que la compañía está mejor equipada para influir directamente y aquellas en las que la colaboración es más rentable. Las iniciativas que aborden carencias grupales que limitan a la empresa, serán mucho más eficaces que los programas de responsabilidad social corporativa dirigidos a la comunidad, que a menudo tienen un impacto limitado, ya que asumen demasiadas áreas sin centrarse en el valor.

Pero los esfuerzos para mejorar la infraestructura y las instituciones en una región a menudo requieren una acción colectiva. Las empresas deben tratar de conseguir socios para compartir el costo, obtener el apoyo y reunir los conocimientos adecuados. Los programas más exitosos de desarrollo de grupos son los que implican la colaboración del sector privado, así como de las asociaciones comerciales, agencias gubernamentales y ONGs.

Crear valor compartido en la práctica

No todas las utilidades son iguales, una idea que se ha perdido en el estrecho enfoque de corto plazo de los mercados financieros y en el pensamiento de muchos directivos. Las utilidades que implican un propósito social representan una forma superior del capitalismo, aquella que facilita a la sociedad avanzar con mayor rapidez, al tiempo que permite a las empresas crecer aún más. El resultado es un ciclo positivo de prosperidad para la empresa y para la comunidad, lo que lleva a utilidades que perduran.

Inevitablemente, las oportunidades más fértiles para la creación de valor compartido estarán estrechamente relacionadas con el negocio particular de la empresa, y en las áreas más importantes para el negocio. Aquí es donde la empresa puede obtener mayor beneficio económico y, por lo tanto, mantener su compromiso permanentemente. También es aquí donde la compañía aporta más recursos y en donde su escala y presencia en el mercado la dotan para tener un impacto significativo en un problema social.

Irónicamente, muchos de los pioneros de valor compartido han sido aquellos con recursos más limitados, emprendedores sociales y compañías en países en desarrollo.

El valor compartido abre muchas nuevas necesidades a satisfacer, nuevos productos para ofrecer, nuevos clientes para servir y nuevas maneras de configurar la cadena de valor. Nuestra experiencia ha sido que las empresas descubren más y más oportunidades a través del tiempo, a medida que sus unidades operativas comprenden este concepto.

La óptica de valor compartido se puede aplicar a cada decisión importante en la empresa. ¿Podría el diseño de nuestro producto incorporar mayores beneficios sociales? ¿Estamos sirviendo a todas las comunidades que se pueden beneficiar con nuestros productos? ¿Nuestros procesos y planteamientos logísticos maximizan la eficiencia en el uso de energía y agua? ¿Podría construirse la nueva planta de manera que logre el mayor beneficio en la comunidad? ¿Qué tanto las brechas en el grupo de apoyo están frenando nuestra eficiencia y la velocidad de innovación? ¿Cómo podemos mejorar nuestra comunidad como un lugar de negocios? Si los sitios son comparables económicamente, ¿en cuál de ellos la comunidad local se beneficiará más? Si una compañía puede mejorar las condiciones sociales, mejorará las condiciones de negocio y con ello provocará ciclos de retroalimentación positiva.

Crear valor compartido requerirá métricas concretas y adaptadas a cada unidad de negocio en cada una de las tres áreas (productos y mercados, cadena de valor y grupos de apoyo). Incluirá nuevas y mejores formas de colaboración, especialmente aquellas que involucren el desarrollo de grupos de apoyo. Los más grandes competidores también tienen que trabajar en equipo para la mejora de las condiciones del entorno. El éxito de la colaboración se medirá con datos claramente vinculados a los resultados definidos, bien conectados a los objetivos de todos los involucrados y su seguimiento será con indicadores claros.

Regulación gubernamental y valor compartido

El tipo adecuado de regulación del gobierno puede alentar a las empresas al seguimiento de la práctica de valor compartido; la regulación incorrecta obra en su contra, e incluso hace que inevitablemente los objetivos económicos y sociales se contrapongan. La regulación es necesaria para el buen funcionamiento de los mercados, algo que quedó claro durante la reciente crisis financiera. Sin embargo, las formas en que las regulaciones son diseñadas e implementadas determinan si benefician a la sociedad o la perjudican.

Las regulaciones que fomentan el valor compartido son las que establecen objetivos y estimulan la innovación; ponen de relieve un objetivo social y crean condiciones de competencia equitativas para alentar a las empresas a invertir en el valor compartido, en lugar de maximizar las utilidades a corto plazo. Estas regulaciones tienen una serie de características:

En primer lugar, establecen objetivos sociales claros y medibles, ya sean cuestiones de uso de energía, de salud o de seguridad. Cuando es apropiado, fijan precios de los recursos (como el agua) que reflejan su verdadero costo. En segundo lugar, establecen los estándares de desempeño, pero no fijan los métodos para alcanzarlos. En tercer lugar, definen los plazos para el cumplimiento de las normas. En cuarto lugar, ponen a disposición sistemas universales de medición y reporte de desempeño, con inversión gubernamental en infraestructura para la colección de datos confiables que permitan la evaluación comparativa (como pueden ser las deficiencias nutricionales en cada comunidad). Esta información puede ser auditada por el gobierno como sea necesario, en lugar de imponer a todos el cumplimiento de costosos procesos de captura y reporte.

La próxima evolución del modelo capitalista

El valor compartido es la clave para desbloquear la próxima ola de innovación empresarial y crecimiento. Enfoca a las empresas en el tipo correcto de utilidades-utilidades que crean beneficios sociales en lugar de disminuirlos. Sin duda, los mercados de capital continuarán presionando a las empresas a generar utilidades a corto plazo, y algunas compañías de seguro continuarán cosechando utilidades a expensas de las necesidades sociales. Pero esas utilidades comúnmente resultan ser de vida corta y en su búsqueda se pueden perder muchas oportunidades mayores.

Ha llegado el momento de una visión más amplia sobre la creación de valor. Necesitamos una forma más sofisticada del capitalismo que obedezca a un propósito social. Pero ese propósito debe surgir, no por caridad, sino por una comprensión más profunda de la competencia y de la creación de valor económico. Si todas las empresas, en forma individual, persiguen el valor compartido en conexión con sus negocios particulares, todos los intereses generales de la sociedad serán satisfechos. Esta próxima evolución del modelo capitalista debe reconocer nuevas y mejores formas de desarrollar productos, servir mercados y construir organizaciones productivas.

Los cursos universitarios sobre comportamiento del cliente y marketing tendrán que ir más allá de persuasión y creación de la demanda, dirigiéndose hacía el estudio de las más profundas necesidades humanas y cómo satisfacer a los grupos de clientes no tradicionales. Y los de finanzas tendrán que repensar cómo los mercados de capital pueden realmente apoyar a las empresas a crear verdadero valor, su propósito fundamental, y no únicamente beneficiar a los participantes del mercado financiero.

No todos los problemas sociales se pueden resolver a través de soluciones de valor compartido. Pero el valor compartido ofrece a las corporaciones la oportunidad de utilizar sus habilidades, recursos y capacidad administrativa para dirigir el progreso social de manera que, incluso, las mejor intencionadas organizaciones gubernamentales y del sector social rara vez pueden igualar. En el proceso las empresas pueden ganarse de nuevo el respeto de la sociedad.

Michael E. Porter es Profesor “Obispo William Lawrence” de la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard. Colaborador frecuente de Harvard Business Review y seis veces ganador del premio McKinsey.

Mark R. Kramer cofundador, con el profesor Porter, de FSG, una firma global de consultoría en impacto social, de la cual es su Director Gerente. También es investigador senior de la iniciativa de RSC en la Escuela de Gobierno Kennedy de la Universidad de Harvard.


lunes, 10 de enero de 2011

jueves, 4 de noviembre de 2010

Estrategia de Medios Sociales



Creación de una estrategia de
Medios Sociales
Por Steve Andriole, Cutter Fellow, y Vince Schiavone, Consultor Senior, Cutter Consortium[1]
Hace apenas unos años, muchas empresas trataban de evitar la implantación de aplicaciones de medios sociales. El cambio ha sido asombroso, casi todas se han subido al carro de los medios sociales. Ahora las preguntas se refieren a ROI y TCO (Retorno sobre la Inversión y Costo Total de Propiedad) - y, en última instancia, al valor que aportan los medios sociales al negocio. Los ludistas[2] han perdido la batalla.
La figura 1 ofrece un marco estratégico para los medios sociales. Tenga en cuenta que es importante la distinción entre aplicaciones internas y externas. Las empresas tienen que desarrollar dos estrategias diferentes para la adopción de las tecnologías de medios sociales. Las aplicaciones internas son más fáciles de implementar que las externas donde el riesgo para la empresa es, sin duda mayor.

La figura 1 sugiere que las empresas deben desarrollar estrategias sobre cómo y dónde las tecnologías de medios sociales pueden impactar en los procesos específicos, internos y externos. Los medios sociales representan todo un género de nuevas tecnologías que pueden afectar la productividad y la competitividad. Pero, como todas las nuevas tecnologías, deben ser cuidadosamente evaluados, pilotados, implantados y medidos.
Todas las estrategias de medios sociales comienzan con modelos de negocio y procesos, terminando con un conjunto de objetivos de negocio. Las aplicaciones internas de los medios sociales deben ser especificadas con el mismo nivel de detalle que las externas. Pero antes de que se implementen los medios sociales en los modelos de negocio y procesos, estos últimos deben ser definidos y documentados.
La implantación ideal ocurre cuando ya existe un modelo de negocio, sus procesos y el repositorio de información. Muchos modelos y procesos tradicionales encajan bien en los medios sociales. Marketing, construcción de marca, desarrollo de productos, colaboración, procesamiento en localizaciones remotas, servicio al cliente, capacitación y administración de crisis - entre muchos otros - se pueden desarrollar por medios sociales. En algunos casos, las aplicaciones para medios sociales representan soluciones alternativas, pero en otros representan una solución completamente nueva a problemas muy antiguos. En otros casos, proporcionan funcionalidad similar, pero por mucho menos dinero.
A veces el potencial de los probables medios sociales desencadena la definición y documentación de modelos de negocio y procesos. Dicho de otra manera, a veces los medios sociales fuerzan a las empresas a pensar en el uso más productivo de las nuevas tecnologías mediante una evaluación de las probables áreas de mayor impacto. Si bien, estratégicamente, esta no es la mejor manera de proceder, bien puede llevarlo a donde necesita ir: a implantar modelos de negocio y procesos mediante aplicaciones de medios sociales con el único propósito de identificar aquellas con mayor retorno de inversión y menor riesgo.
En última instancia, las estrategias de tecnologías de información se refieren a la optimización de las inversiones en dichas tecnologías. La estrategia de medios sociales se refiere entonces a la optimización de sus inversiones. Las estrategias internas y externas representan hipótesis sobre cuáles tecnologías y aplicaciones de los medios sociales tendrán el mayor impacto en un conjunto de actividades y procesos y, en última instancia, en todo el modelo de negocio. Es importante desarrollar esta lista y ejecutarla a través de una metodología que debe incluir aplicaciones piloto, las implantaciones a gran escala y las transformaciones en toda empresa.
Recuerde que los grupos demográficos que hoy se enganchan en los medios sociales se convertirán rápidamente en las personas que gasten mucho dinero, creen empresas, procreen y realicen durante toda su vida aquello que los clientes han estado haciendo durante siglos. Todas las empresas necesitan desarrollar un proyecto en este sentido. El impacto de los medios de comunicación social se incrementará con el tiempo a medida que su uso sea más común. Las tecnologías de información tradicionales tienen que adaptarse a la de los medios de comunicación social, ya que impregna a las estrategias empresariales, a las operaciones y a los procesos internos y externos.
Para los estrategas conservadores, los medios de comunicación social son simplemente un nuevo canal que - como el de Internet a mediados de la década de los 90 - puede ser explotado. Ignorando el canal, así como las empresas descubrieron la manera de aprovechar Internet, les costará dinero. Los medios sociales son continuos y en tiempo real. Proporcionan una nueva dimensión a la inteligencia de negocios. Representan nuevos procesos e incluso todo un modelo de negocio para algunas industrias. Los medios sociales también cambian la manera en que pensamos sobre procesos y actividades muy antiguos como encuestar, innovar, administrar el ciclo de vida del producto, servir al cliente y retroalimentarse por medio de Grupos Focales. Conforme los procesos, modelos y tecnologías mejoren, incluso las empresas más conservadoras terminarán formulando una estrategia de medios sociales.
Las empresas agresivas tienen ahora otro filtro a través del cual pasar sus modelos de negocio, procesos y objetivos. ¿Tienen los medios de comunicación social tanta profundidad como el comercio electrónico? Sí, porque representan una extensión del negocio electrónico en un contexto de colaboración e intercambio sobre una plataforma en tiempo real. Claro, muchos de los datos son "ruido", pero cada vez estamos siendo más capaces de separar las señales del ruido, y de interpretar el sentimiento, la dirección y, probablemente, el comportamiento. Los medios sociales están aquí para quedarse y para explotar el valor de negocio.



[1] Cutter Consortium, fue fundada en 1986. Su principal objetivo es ayudar a las organizaciones a generar soluciones para los retos del negocio y las TI.
 www.cutter.com.mx
[2] Ludistas. Movimiento obrero de 1811 en Gran Bretaña que se oponía a toda clase de tecnología.

viernes, 16 de julio de 2010

Las Tecnologías de Información No son Importantes


En esta ocasión estamos anexando la síntesis y traducción de un artículo de Nicholas G. Carr , publicado en Harvard Business Review:, relativo al cambio de papel de las Tecnologías de Información (TI) en las empresas. En su tiempo fue muy debatido, ya que el título es muy provocador: "IT Doesn't Matter". No esta diciendo que las TI no benefician a las empresas, sino que poco ayudan a diferenciarse, y si se logra, es por poco tiempo.
El punto de vista de Carr es que dada la amplia propagación de la utilización de las TI y lo genérico de las aplicaciones -y con ello de los procesos- éstas dificilmente son base para lograr ventajas competitivas. Las TI deben ser el facilitador para implementar cambios e innovaciones estratégicas.
Nos pareció de valor el artículo, ya que pensamos que puede generalizarse a la utilización de cualquier herramienta de negocios. El enfoque correcto debe ser siempre la satisfacción de necesidades de los clientes, más que la herramienta a utilizar.
Cuando una herramienta no está estandarizada, permite la diferenciación, y si ésta agrega valor al cliente, se convierte en una ventaja competitiva. Sus mediciones deben estar más enfocadas en la captación de nuevos clientes y mercados que en el ROI, ya que las ventajas competitivas siempre logran la satisfacción de necesidades de los clientes al menor costo y tiempo del mercado.
Conforme la utilización de una herramienta se va generalizando, la ventaja individual se va diluyendo. Toma sentido ponerla a disposición del mercado en general, para disminuir su costo, y mediante la estandarización, mejorar sus características particulares. Una vez generalizada, los parámetros de medición de la eficiencia, también se estandarizan ,y tienen que ver forzosamente con el ROI, tales como: costo por unidad, fallas por millón, frecuencias, horas de servicio, etc. El análisis de estos parámetros se torna relativamente sencillo, ya que está en función de las mejores prácticas para mejorar la eficiencia operativa.
Deseamos sea de su utilidad, y que poner estos principios en práctica les ayude a optimizar los siempre limitados recursos.


IT Doesn't Matter
Por Nicholas G.Carr
Harvard Business Review




Responsable de la síntesis y traducción: Carvallo Consultores, S.C.

Prohibida su reproducción para fines comerciales


La idea en la práctica

Gasta Menos

Evalúa rigurosamente los retornos sobre las inversiones en Tecnologías de Información (TI).

Los negocios compran más de 100 millones de computadoras personales anualmente, sin embargo la mayoría de los trabajadores las utilizan para aplicaciones simples que requieren una fracción de su poder de computo.

La capacidad de almacenamiento de datos representa más del 50% de los gastos de la mayoría de las empresas, y la mayoría de los datos guardados son correos electrónicos de los empleados y archivos con poca relevancia para fabricar productos o servir a los clientes.

Se seguidor, no líder

Retrasar las inversiones en TI disminuye significativamente los costos y disminuye el riesgo de adquirir aplicaciones o equipo defectuosos o de pronta obsolescencia. Resulta inteligente comprar sólo cuando los estándares y las mejores prácticas se solidifican.

Enfócate en los riesgos, no en las oportunidades

Cada vez existen mayores amenazas del tipo de problemas técnicos, cortes de servicio y brechas de seguridad. Enfoca los recursos de TI en estar preparado para este tipo de interrupciones, más que en desarrollar nuevas formas radicales.

Las Tecnologías de Información No son Importantes

En la mediad en que el poder y la propagación de las Tecnologías de Información (TI) ha ido creciendo, su importancia estratégica ha disminuido. La manera en que maneja las inversiones y administra las TI necesitará cambiar dramáticamente.

En 1965 menos del 5% de las inversiones de capital de las empresas estadounidenses eran para TI; a principios de los 80 se elevó al 15%; a inicios de los 90 había alcanzado más del 30%; y para finales de la década era casi el 50%. Aunque este monto ha disminuido, los negocios a nivel mundial continúan gastando más de $2 mil millones de dólares al año.

Existe la suposición de que conforme se ha incrementado el poder y propagación de las TI, también su valor estratégico. Sin embargo, ésta es errónea. Lo que realmente hace que un recurso sea estratégico –lo que le da la capacidad de ser la base para una ventaja competitiva sostenida- no es la propagación, sino la restricción.

Las TI pueden ser vistas como la última de una serie de tecnologías generales que han reconfigurado la industria en los últimos doscientos años. Desde las máquinas de vapor, los ferrocarriles, el telégrafo, el teléfono, los generadores eléctricos, hasta los motores de combustión interna. Todos ellos, al inicio dieron ventaja competitiva a los pioneros, sin embargo, conforme se fueron generalizando se convirtieron en insumos básicos.

Ventaja Fugaz

Se ha comentado mucho sobre el paralelismo entre la expansión de las TI, particularmente del Internet, y el lanzamiento de las tecnologías anteriores. Poco se ha dicho sobre la influencia que las tecnologías tienen en la manera de competir a nivel empresa.

Se necesita hacer una distinción entre las tecnologías propietarias y lo que puede ser llamado tecnologías de infraestructura. Mientras las tecnologías propietarias se mantengan protegidas, pueden ser la base para ventajas competitivas de largo plazo, habilitando a las compañías a lograr mayores utilidades que sus rivales. En contraste, las de infraestructura brindan mayor valor cuando se comparten que cuando se utilizan en forma aislada. El valor que significaría que una compañía mantuviera para su propio uso una red ferroviaria, sería trivial contra el producido por la misma red, interconectando muchas compañías y muchos compradores.

Además de habilitar nuevos y más eficientes modelos operativos, las tecnologías de infraestructura conllevan amplios cambios en el mercado. A mediados del siglo XIX, cuando Estados Unidos empezó a tender las líneas ferroviarias, por medio de los ríos era posible transportar productos a grandes distancias. De repente, por la utilización de los ferrocarriles, empezó a ser más económico transportar productos terminados, en lugar de solamente materias primas y componentes industriales. De esta manera empezó el mercado de consumo masivo. Las compañías que rápidamente reconocieron esta oportunidad, construyeron grandes fábricas para la producción masiva. Las economías de escala resultantes, les permitieron aplastar a las pequeñas plantas locales.

La trampa en que muy comúnmente caen los ejecutivos, es suponer que las oportunidades para la ventaja estarán disponibles indefinidamente. Al final de la fase de expansión de las tecnologías, las oportunidades para ventajas individuales han desaparecido. Se adoptan estándares y mejores prácticas, volviendo obsoletos los sistemas propietarios.

Esto no quiere decir que las tecnologías de infraestructura no continúen influenciando la competencia. Lo hacen, pero su influencia se ejerce sobre la macroeconomía, a nivel país, no de compañías individuales.

La conversión de las TI en producto básico

Aunque más complejas y maleables que sus predecesoras, las TI tienen todo el estilo de una tecnología de infraestructura. Para empezar, son un mecanismo de transporte, siendo mucho más valioso cuando es compartido que cuando se utiliza de manera restringida. También es altamente replicable, y virtualmente sin costo alguno, lo que lleva a la obsolescencia a la mayoría de las aplicaciones propietarias. Cuando las empresas compran una aplicación genérica, con ella están adquiriendo un proceso genérico. Y finalmente, las TI están sujetas a una rápida deflación de precios.

Como con las anteriores tecnologías de infraestructura, las TI proporcionaron a las compañías visionarias muchas ventajas competitivas al principio de su expansión, cuando todavía eran tecnologías propietarias. Un ejemplo es American Hospital Supply (AHS). En 1976 introdujo un sistema innovador, desarrollado en casa, que permitía que los hospitales ordenaran sus insumos electrónicamente. Comprarle a AHS disminuía los inventarios del hospital, y con ello el costo. De 1978 a 1983 la ventas y utilidades de AHS se elevaron a tasas anuales de 13 y 18% respectivamente, bastante mayores que el promedio de la industria. En un irónico, pero predecible cambio, la naturaleza cerrada y aislada del sistema tecnológico de AHS, se convirtió de un activo a un pasivo a finales de los 90.

Infinidad de otras compañías han ganado importantes ventajas por medio del desarrollo innovador de las TI. Algunos utilizaron las TI para obtener particulares ventajas operativas o de mercado, como American Airlines con su sistema de reservación Sabre, Federal Express con su sistema de seguimiento de paquetes y Mobil Oil con su sistema de pago automatizado Speedpass. Pero las oportunidades para ganar ventajas basadas en TI ya han disminuido considerablemente.

Del Ataque a la Defensa

La lección más importante de las tecnologías de infraestructura previas pudiese ser esta: cuando un recurso se vuelve esencial para competir, pero intrascendente para la estrategia, el riesgo que conlleva es más importante que las ventajas que otorga. Una breve lapso sin suministro puede ser desbastador. Los riesgos asociados con las TI son muchos, problemas técnicos, obsolescencia, cortes de servicio, proveedores poco fiables, brechas de seguridad e inclusive terrorismo.

Los negocios compran más de 100 millones de computadoras personales anualmente, sin embargo la mayoría de los trabajadores las utilizan para aplicaciones simples que requieren una fracción de su poder de computo. Las compañías deben estar dispuestas a explorar soluciones más baratas, incluyendo aplicaciones de código abierto y sencillas PCs para red.

También se ha descuidado la capacidad de almacenamiento de datos, que representa más del 50% de los gastos de muchas compañías, aunque la mayoría de los datos guardados casi no tienen nada que ver con fabricar productos o servir a los clientes. Computerworld estima que aproximadamente el 70% de la capacidad de almacenamiento de una red típica de Windows es basura.

La clave para el éxito, para la gran mayoría de las empresas, ya no radica en buscar agresivamente la ventaja, sino en administrar meticulosamente los costos y riesgos.

¿Realmente las TI son Importantes?

Un Debate de HBR

Carr argumenta que las inversiones en TI, aunque son profundamente significativas, cada vez sirven menos para brindar una ventaja competitiva a una compañía en individual. Como era de esperar, “IT Doesn’t Matter” ha generado una gran cantidad de controversia.

En este caso, la percepción errónea más común es que el artículo dice que las TI están muertas, y que no continuarán siendo fuente de cambio. El artículo no dice eso, sino que las probabilidades de beneficio son mayores para todas las industrias que para solamente un competidor.

Hemos recibido tal cantidad de cartas reflexionando sobre el tema, que hemos decidido publicar algunas, junto con la respuesta de Carr.


Thomas A. Stewart

Editor

Carta de Chris Schlueter Langdon, Professor, Marshall School of Business.

Mientras que estoy de acuerdo con mucho del excelente, pero incomplete análisis de Carr, estoy en desacuerdo con su conclusión.

Los sistemas de información, software y aplicaciones en particular, difieren en versatilidad y adaptabilidad de los otros sistemas de infraestructura. Exagerando de alguna manera, pero no mucho, cualquier cosa es posible con el software, si no hoy, entonces mañana.

Carta de John Seely Brown, Former Chief Scientist, Xerox y John Hagel III, Management Consultant and Author.

Las experiencias de varias décadas pasadas sugieren tres grandes lecciones con respecto a las TI:

1. Extraer el valor de las TI requiere innovación en las prácticas de negocio. Es por esta razón que rara vez el gasto en TI se correlaciona con mejores resultados.

Muchos ejecutivos han empezado a ver las TI como un producto básico, porque no piensan con la suficiente agresividad sobre cómo las TI pueden brindarles nuevas y mejores prácticas de negocio.

2. El impacto económico de las TI viene de innovaciones incrementales, más que de iniciativas tipo “Big Bang”.

3.- El impacto estratégico de las inversiones en TI viene del efecto acumulativo de continuas iniciativas para innovar las prácticas de negocio en el corto plazo.

Las TI también están extendiendo su alcance a organismos biológicos, redefiniendo las formas en que diagnosticamos, tratamos e inclusive diseñamos formas de vida.

La brecha entre el potencial de las TI y su realización en los negocios aún no se ha reducido. Para convertir las ventajas tácticas en estratégicas, las compañías necesitan alinearse a si mismas con una visión de largo plazo sobre los retos y oportunidades que brindarán las TI. Esta visión a largo plazo ayudará a enfocar y priorizar las innovaciones a corto plazo. Paradójicamente, los proveedores de TI prometen cambios tipo “Big Bang”, en lugar de apoyar a las compañías a entender que las TI son únicamente una herramienta.

Carta de E. Warren McFarian, Professor, Harvard Business School, y Richard L. Nolan, Professor, Harvard Business School.

A medida que la velocidad de hacer negocios se incrementa, el CEO y la alta dirección deben estar pendientes de cómo las TI pueden cambiar las reglas y supuestos de la competencia. Comúnmente, lo único que limita las nuevas oportunidades basadas en TI, es la imaginación del equipo de la alta dirección.

Nuestra investigación refleja que: las nuevas tecnologías seguirán, por bastante tiempo, brindando a las empresas la ocasión de diferenciarse por servicio, características del producto y costo estructural. Nuestra recomendación es ver a las TI bajo diferentes ópticas: ahorros y eficiencias; mejoras incrementales de estructura organizacional; y crear ventaja competitiva, extendiendo la propuesta de valor al consumidor.

Terciar la infraestructura básica es una excelente idea para controlar los costos, crear competitividad y liberar recursos que pueden ser utilizados para agregar valor.

Carta de Paul A. Strassmann, Executive Advisor, NASA.

Cualquier firma que pueda reducir continuamente los costos marginales por desarrollar las TI, puede hacerlas enormemente redituables y puede generar un creciente valor estratégico. Carr no toma en cuenta el explosivo crecimiento de pequeñas empresas, hecho posible por el Internet. Las TI asesinan la burocracia y reducen los gastos generales.

La ventaja competitiva no es el resultado de tener computadoras personales, sino de una administración efectiva realizada por personas capacitadas y altamente motivadas. Las personas son enormemente facultadas cuando se auxilian con TI, porque estas herramientas magnifican sus habilidades para realizar tareas complejas.

Después de 50 años del ciclo de crecimiento de las TI, no hay una pizca de evidencia de que su desarrollo haya llegado a la cima, como si lo hicieron las innovaciones en la era industrial de la maquinaria. Un examen de una larga colección de aplicaciones muestra que la forma más atractiva financieramente de lidiar con el riesgo existente es reemplazar los sistemas. Las compañías deben estar listas para iniciar otro ciclo de inversiones en TI para sustituir los viejos sistemas.


Carta de Marianne Broadbent, Mark McDonald y Richard Hunter, Gartner Fellow.

Al artículo de Carr le falta una gran parte de la historia. Las TI si son importantes, pero no por el hardware o inclusive el software comercial estándar, sino porque la aplicación inteligente e innovadora de la información, resuelve problemas de negocio y crea valor para el consumidor a altas velocidades y bajo costo.

Una ventaja sostenible se logra por brindar consistentemente mayor valor a los consumidores. Esto es resultado de la “información” que lleva al mejor entendimiento del cliente, para aplicarlo en los productos, servicios y procesos, que integrados, entregan una propuesta de valor mejorada.

El peligro es que al escatimar el fantástico potencial para innovar que aún queda en las TI, Carr conducirá a los ejecutivos a concentrarse únicamente en controlar los costos de las TI, disciplina necesaria, pero que no es la ruta para una ventaja real de negocios.

Carta de Bruce Skaistis, President, eGlobal CIO, Tulsa.

En “IT Doesn’t Matter”, Nicholas Carr está esencialmente advirtiendo una señal de alarma: la organización debe ser realista sobre lo que las TI pueden hacer por ella y lo que no.

Las TI definitivamente son importantes, y las organizaciones deben hacer lo siguiente para estar seguros de que continúen siendo importantes:

  • * Apuntar los esfuerzos y recursos de TI a ayudar a la empresa a lograr sus objetivos estratégicos. Utilizar las TI para optimizar y racionalizar los procesos críticos de negocio; acelerar el acceso a información exacta sobre la operación, clientes y competidores; e integrar los sistemas con clientes y proveedores.
  • * Enfocar la utilización de las TI en responder con prontitud a los cambios en requerimientos y condiciones. Después de todo, tus competidores probablemente están unos cuantos pasos atrás de ti.
  • * Optimizar la relación del costo con la efectividad y el rendimiento de las TI.
  • * Minimizar los riesgos de las TI. Casi a diario hay una nueva historia sobre una gran empresa o agencia del gobierno a la cual “hackearon” su red interna o su sitio Web.

Carta de Mark S. Lewis, Executive Vice President of New Ventures

Las analogías históricas de Carr con otras tecnologías de infraestructura no son convincentes. La tecnología de información tiene una funcionalidad infinita y en constante expansión. La principal diferencia entre las TI y las otras tecnologías es que estas últimas realizan funciones que se encuentran fuera de las capacidades humanas, en cambio, mucho de las TI copian y amplifican las actividades clave de manejo de información del cerebro.

Las TI nunca han importado, lo que importa es la gente.

Respuesta de Nicholas G. Carr

Ante todo, y lo más importante, quiero dar las gracias a las personas que se tomaron el tiempo para expresar sus puntos de vista tan clara y profundamente. Al menos mi artículo ha tenido éxito en disparar un importante debate sobre el rol de las tecnologías de información en los negocios. El debate únicamente puede ser constructivo.

La esencia de mi argumento es, que conforme las funciones básicas de las TI se han vuelto más económicas, más estandarizadas y más fácilmente replicables, su habilidad para servir como base para otorgar ventajas competitivas se va erosionando. Las compañías deben ser prudentes administrando las TI como un componente básico, buscando obtener los niveles necesarios de competitividad de sus capacidades al menor costo y riesgo posible.

No encontré algo que contradiga este argumento. Como muchos de los autores apuntaron, la manera en que las compañías organizan los procesos y utilizan la información juega un papel crítico en su habilidad para distinguirse de la competencia.

Ciertamente sería cauteloso de seguir la recomendación de Paul Strassmann, de que los ejecutivos deben “estar listos para iniciar otro ciclo de inversiones en TI”, como si gastar más dinero en TI fuese por si mismo una estrategia.

Al mismo tiempo, estoy en desacuerdo con la sugerencia de Mark Lewis que “las TI nunca han sido importantes”. En el pasado, los sistemas computacionales propietarios si fueron fuente de ventajas competitivas. Descartar la relevancia estrategia que tuvieron las TI, hace que resulte fácil ignorar cómo ha cambiado su rol en los negocios.

Únicamente porque continuamos viendo innovaciones en TI no significa que se pague ser pionero.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Medir NO es Suficiente

En esta ocasión estamos enviando un artículo de John Reh, publicado en la revista electrónica About.com:, relativo a la importancia de las acciones a tomar a partir de las mediciones. Es por ello que lo hemos titulado "Medir NO es suficiente".

"Todo aquello que no podemos medir, no lo podemos controlar". Sin embargo, en repetidas ocasiones, los valores de los indicadores de desempeño no son utilizados para tomar acciones que los lleven a los niveles deseados. De acuerdo a nuestra experiencia, las mediciones no son tomadas en cuenta, ya que quien las debe utilizar no es la persona que las diseño, y tampoco se le comunicó adecuadamente la razón por la que dicho indicador es importante.

Nos pareció de valor el artículo, y además coincide con varios fundamentos que utilizamos en el despacho para diseñar nuestras metodologías, tales como:
  • En principio creemos firmemente en el valor de las mediciones para tomar las acciones necesarias que lleven a lograr los objetivos;
  • Las mediciones toman valor únicamente al compararlas. Al contrario de lo que culturalmente hemos aprendido, debemos analizar a profundidad cuando el desempeño es más alto las acciones ahí tomadas, para replicarlas en aquellas circunstancias de bajo desempeño;
  • Optimizar los recursos, siempre escasos, para lograr el mayor beneficio de su aplicación;
  • Utilizar el Análisis de Factores Clave para asignar los recursos a aquellas actividades que generarán el máximo valor; y
  • Medir la Importancia de los Factores partiendo de su correlación con la satisfacción general.
Deseamos sea de su utilidad, y que poner estos principios en práctica les ayude a optimizar sus limitados recursos.


Traducido por: Carvallo Consultores, S.C.

Registrar el Marcador no Significa Ganar

Claro está que cuando yo jugaba basketball con mi hermano tomábamos en cuenta el marcador. Sin embargo, en cuánto estaba el marcador al final del juego no significaba nada a no ser que mi puntaje fuera mayor que el de mi hermano.

Lo mismo ocurre en los negocios. Muchas empresas llevan la cuenta, pero eso no es suficiente, se tienen llevar a cabo las acciones que hagan crecer el marcador.

Indicadores Clave de Desempeño (KPI)

Muchas empresas tienen ciertas métricas que utilizan para el seguimiento de su rendimiento contra los objetivos la empresa y los indicadores clave de rendimiento (KPI). Sin embargo, es importante señalar que realizar las mediciones no es suficiente. Estos indicadores sólo sirven como guía que nos dicen cómo la vamos haciendo, pero tenemos que realizar las acciones necesarias que contribuyan a lograr los objetivos.

Los indicadores son herramientas esenciales de gestión, e incluso si su empresa no dispone de ellos, usted deberá establecer y supervisar los KPI para su grupo.

El Significado de las Cifras

Las métricas son las señales que se utilizan para saber si se está acercando a las metas. Si, por ejemplo, la compañía fija un objetivo de elevar la satisfacción del cliente, se puede realizar una encuesta para saber su nivel de satisfacción, de la cual el indicador sería el promedio de todos los centros de atención a clientes. Mediante el seguimiento de los indicadores, se sabe que tan bien la está haciendo cada centro en el logro de ese objetivo.

Se podría encontrar, como resultado de las encuestas, que

· El centro "A" tiene un nivel de satisfacción del cliente (CSAT) de 75%,

· El centro "B" tiene un CSAT de 86% y el

· Centro "C" de 90%.

Usted decide que su meta es que todos los centros estén arriba de 80% y que el promedio general sea mayor a 85%. El promedio actual es de 83.7% (75 +86 +90 / 3).

Cada mes la da seguimiento y la calificación mejora, a 84%, 84.4% y 84.9%. Analiza ese 84.9% - casi es la meta del 85% - y empieza a comprobar sus números. ¿Habrá cometido alguien un error de matemáticas?; ¿Se le habrá olvidado a alguien incluir el resultado de la encuesta más reciente?. Seguramente debe haber alguna manera de obtener los números un poco mayores en este informe. FALSO.

Administrar el Trabajo, no los Números

El problema no está en los números, sino en las actividades. Para aumentar su puntuación CSAT tiene que averiguar lo que los centros "B" y "C" están haciendo bien y tratar de que el centro "A" lo replique. ¿Está "B" respondiendo a las llamadas más rápido?; ¿El centro "C" tienen personas con más experiencia en resolver problemas del cliente a la primera llamada? ¿El personal del centro "A" necesita más capacitación sobre el producto?. Mejorando estas actividades, la calificación subirá.

No trate de manejar los números. Se pueden contactar clientes que hayan calificado al Centro “A” con 7 y pedirles que la suban a 8. Si existen suficientes clientes que aceptaran el cambio, usted podría ser capaz de empujar su puntuación de 84.9% al objetivo de 85%, pero esto no tendría sentido.

En realidad el objetivo no es obtener una puntuación de 85%, la meta es hacer tan buen trabajo cuidando a los clientes, que la mayoría de ellos digan que usted si hizo un buen trabajo. La métrica de CSAT es sólo una manera de mantener el marcador, el 85% es sólo un objetivo, y la manera de ganar el juego está satisfaciendo a los clientes.


Análisis de Factores Clave

¿Existen muchas cosas que le gustaría mejorar en su organización y no ha podido? El problema es que ahora mismo usted no tiene los recursos para hacer frente a todos ellas, ¿verdad? Dado que es poco probable que de repente obtenga más recursos, el reto para usted como gerente es utilizar sus limitados recursos en donde más rendimiento le brinden. Entonces, ¿cómo saber dónde van a generarle mayor rendimiento?; ¿dónde puede sacar el máximo partido de su inversión?; una forma de averiguarlo es mediante el Análisis de Factores Clave.

Un Análisis de Factores Clave, también conocido como Análisis de Importancia-Desempeño, es un estudio de las relaciones entre muchos factores para identificar los más importantes. El Análisis de Factores Clave se puede utilizar en muchas aplicaciones. Una de los más comunes, y un buen ejemplo para nosotros, es en el área de satisfacción y lealtad del cliente.

Encontrando Factores Clave para Satisfacción del Cliente

Acme Rocket Company (ARC) opera 12 “call centers” y la alta dirección desea establecer “benchmarks” (puntos de referencia) para cada centro sobre el número de llamadas por agente por hora, y el número de casos resueltos en la primera llamada. Usted sabe que esos objetivos son incompatibles: mientras más se empuje a los agentes a incrementar sus llamadas por hora, menos llamadas se resuelven en el primer intento. ¿Cómo mostrar a su jefe que estas no son las metas correctas? Mejor aún, ¿cómo saber cuáles son las mejores cifras en realidad? La respuesta es haciendo un Análisis de Factores Clave. Usted prepara la tabla de factores clave y la enseña a su jefe para demostrarle, por ejemplo, que el conocimiento que el agente tenga del producto tiene más importancia que la cantidad de veces que suena el teléfono antes de que un agente responda.

Desempeño de los Agentes

Existen muchos indicadores que se pueden utilizar para medir el desempeño de los agentes de un “Call Center” y que pueden tener alguna influencia en la satisfacción del cliente. Algunos de estos incluyen:

· Conocimientos técnicos del agente

· Cortesía y amabilidad

· Rapidez con que se respondió a la llamada

· Número de llamadas necesarias para resolver un problema

· Habilidad de lenguaje del agente

· Paciencia del agente

Se puede realizar una encuesta de satisfacción del cliente y preguntar su sentimiento sobre cada una de estas cualidades del agente con el que trataron y al mismo tiempo, se les pregunta qué tan satisfechos quedaron con la experiencia general.

Matriz de Importancia-Desempeño

La belleza de un Análisis de Factores Clave es que puede ayudar a entender aquellos factores que sus clientes sienten que son importantes para tener una buena experiencia. Al hacer un análisis de sus respuestas y correlacionando la respuesta relativa al nivel de satisfacción general con la calificación de desempeño de cada factor de satisfacción, se puede cuantificar el nivel de impacto percibido que los factores tienen en la satisfacción de clientes. Estos datos se pueden representar en un diagrama de dispersión llamado gráfica de Conductores Clave o Matriz de Importancia-Desempeño.

Gráfica de Conductores Clave

Una gráfica de Importancia-Desempeño representa los resultados de un Análisis de Factores Clave en un formato que se puede leer rápidamente y es fácilmente comprensible. El valor de la importancia en la satisfacción de los clientes de cada factor evaluado se representa en el eje de las “x” y su desempeño en el eje de las “y”.

Esto genera cuatro cuadrantes. El más importante es el cuadrante inferior derecho, ya que los elementos representados aquí tienen una gran importancia para los clientes, pero su desempeño en esas áreas es bajo. Estos son las factores o conductores en donde su acción tendrá el mayor impacto y generará la mayor mejora en la satisfacción del cliente por el esfuerzo realizado.

Plan de Acción del Análisis de Factores Clave

El cuadrante inferior derecho es el área más importante de la tabla de factores clave, identifica a los principales conductores de la satisfacción del cliente. La tabla de factores clave ayuda a planificar la acción que se debe tomar para mejorar, pero también dice lo que no se debe cambiar. Los factores dibujados en el cuadrante superior derecho son aquellos que son importantes para la satisfacción de sus clientes y son áreas en las que actualmente se está desempeñando bien. Cualquier cambio que se realice para solucionar los problemas del cuadrante inferior derecho no debe interferir con el desempeño de los factores del cuadrante superior derecho.

Por ejemplo, si el conocimiento de producto es un factor en el cuadrante inferior derecho que usted necesita mejorar, podría enviar a sus agentes a clases durante una hora al día para que conozcan mejor el producto. Sin embargo, si la velocidad con que se responde a las llamadas está en el cuadrante superior derecho, el tiempo adicional de capacitación de los agentes no debe influir en reducir la velocidad con que se responde a las llamadas, por lo que puede ser necesario realizar por un tiempo la capacitación en horas extras o contratar personal temporal.

Los factores en los cuadrantes izquierdos son de menor importancia para sus clientes. Qué tan bien se desempeña en estas áreas tendrá poco impacto en la satisfacción de sus clientes. No pierda sus recursos en ellos.

Ponerlo en Práctica

Pregunte a sus clientes qué tan satisfechos están con los factores vinculados con su experiencia y con la experiencia en general. Realice el Análisis de Factores Clave. Dibuje los resultados en una gráfica de conductores clave y empiece a trabajar mejorando los elementos en el cuadrante inferior derecho. Esto le ayudará a enfocar sus limitados recursos en las cosas realmente importantes.

jueves, 27 de agosto de 2009

Modelo de Administración Madura

En esta ocasión nos referimos al boletín de prensa del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) correspondiente al mes de Agosto.

Consideramos de utilidad el comentario económico -desde nuestro punto de vista de los más acertados del país-; de interés general el análisis del entorno fiscal -las autoridades suelen escuchar las recomendaciones del IMEF-; pero en esta ocasión, estamos convencidos de que el apartado de "Crecimiento con productividad: una demanda inaplazable" es una pieza clave en la que todos podemos, y debemos, contribuir para lograr mejores niveles de bienestar.

El estudio realizado por el Comité Técnico Nacional de Competitividad, Calidad y Tecnologías de Información, parte de la premisa de que para salir del estancamiento que tenemos como país, desde hace más de 30 años, debemos estimular la demanda interna. Para ello, lo que se debe hacer es elevar los ingresos de los trabajadores, del tal forma que se incremente su capacidad de compra y de ahorro. La única manera de que elevar los ingresos de los trabajadores incremente a su vez el retorno sobre las inversiones, es compensando por resultados. Esta compensación variable debe ser congruente con los indicadores de esfuerzo y resultado, tanto individual como de equipo. Lograr esta congruencia exige la aplicación de un modelo de administración madura que además incluya: Transparencia; Interés Ético; Colaboración; Monitoreo; Gestión del Capital Humano y de los Activos; Capacidad de Manejo de Tecnologías de Información; y Gestión de la Innovación.

En el mismo estudio se menciona el análisis realizado por la empresa Select Estrategia, S.C. (www.select.com.mx) sobre una investigación en 871 empresas mexicanas de todos los tamaños, en el que se demuestra que las empresas que aplican el modelo de administración madura obtienen mejores rendimientos sobre la inversión (ROI).

Como bien menciona el boletín en su página 5, el Gobierno debe llevar a cabo las reformas estructurales que le corresponden, pero esto únicamente minimizará los riesgos de las inversiones, no necesariamente las hará más rentables. La rentabilidad está en nuestras manos, cada quien desde su propio rol. Si de nosotros depende en cierta manera la decisión de implementar el modelo de administración madura, hacerlo le traerá mejores resultados a nuestra empresa. Pero de todos depende incrementar la productividad en nuestros trabajos, mejores ventas, mayor producción, mejor calidad con los mismos recursos, y más temprano que tarde nuestros ingresos también se incrementarán.

Si usted desea el documento elaborado por el Comité Técnico Nacional de Competitividad, Calidad y Tecnologías de Información, solicítelo al IMEF (www.imef.org.mx).

Deseamos sea de su utilidad, y que al poner en práctica nuestra propia Reforma Empresarial, mejoremos la demanda interna y los niveles de bienestar de los mexicanos.

Atentamente,

Carvallo Consultores, S.C.
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Tel. 52 80 43 11
Fax. 52 80 00 88

El boletín se encuentra en la siguiente liga:
www.imef.org.mx/publicaciones/boletinesprensa/PRENSA_AGOSTO.pdf

jueves, 6 de agosto de 2009

Repensando los Focus Group

En esta ocasión estamos publicando una traducción del artículo de Gavin Johnston, publicado en MarketingProfs Today.

Presenta una modalidad de los grupos focales, para obtener mejor información de ellos y por lo mismo hacerlos más rentables que otras metodologías antropológicas de investigación de mercados.

En estos tiempos, el enfoque de las empresas debe estar en ser más creativos e innovadores en la satisfacción de las necesidades de los clientes, y con ello incrementar las ventas. Conocer los motivadores del consumidor, así como obtener nuevas ideas de nuestros clientes es el inicio del proceso.

Consideramos este artículo una excelente herramienta para mejorar la metodología de los focus group optimizando el tiempo y costo de los mismos.

Confiamos que sea de su utilidad.



Repensando los “Focus Group” (Grupos Focales)

por Gavin Johnston Traducido por: Carvallo Consultores, S.C.
Publicado el 4 de Agosto, 2009

En los últimos años, la técnica del “Focus Group” ha tenido menos demanda por parte de los mercadólogos, ya que buscan una experiencia más real para conocer las motivaciones del cliente. Aunque los grupos focales hayan perdido un cierto esplendor, todavía tienen el potencial de proveer poderosos y útiles conocimientos sobre los motivadores del consumidor.
Y comparado con métodos más intensivos, es extremadamente efectivo en costo. Particularmente en la economía actual, el costo y tiempo cobran más importancia que antes, y, si se aplica correctamente la técnica de “Focus Group”, puede agregar mucho valor. El truco para transformarlos de una especie de comedias de enredos, a una creíble herramienta de investigación, es cambiar lo que pensamos de los “Focus Group” y el cómo los ejecutamos.
El problema central con los grupos focales tradicionales es que se han vuelto algo común en las mentes de los participantes, resultante de que ya tienen modelos cognoscitivos claros de qué hacer cuando son parte de un “Focus Group”, lo que hace que sus respuestas suenen prefabricadas y estériles.
En lugar de ello, si se proporciona una atmósfera totalmente diferente, con otro escenario y otro conjunto de procesos, los participantes se enganchan en un estado de ánimo más creativo y participativo. Cuando se cambia la dinámica del “Focus Group”, los participantes piensan y responden de manera diferente, produciendo información que es mucho más rica, y de esta manera más utilizable y rentable.

Preparación y Creación del Escenario
La preparación del local para el “Focus Group” es primordial para el éxito de este formato de investigación. En lugar de realizarlo en una mesa de conferencias con un espejo de dos vías, hay que crear un ambiente más natural que logre un equilibrio entre un espacio de vida y uno profesional. Un proceso utiliza dos cuartos: uno donde ocurre la discusión previa y otro para la mayoría de la sesión. En ambos cuartos, los muebles deben ser ligeros y deben fomentar la interacción entre los participantes (piense una mezcla en sofás y sillas). Tradicionalmente, los sofás se evitan en los “Focus Group” por la creencia de que vulneran el espacio personal, haciendo que los participantes se sientan incómodos, pero la intención aquí es romper las nociones preconcebidas de lo qué ocurre en un “Focus Group”, y normalmente los participantes se sienten cómodos con rapidez. Se les rompe la noción de lo que se supone que deben hacer, y subconscientemente se les da la oportunidad de abrirse.
Las lámparas de piso (no la iluminación desde el techo) deben dominar el cuarto, y los colores deben reflejar una atmósfera hogareña. Cree una clase de ambiente que facilite la conversación, en lugar de uno en el que sea mucho menos probable animarla, tal como sucede en un espacio corporativo.
Por supuesto que este enfoque también afecta el tamaño de la muestra. El método tradicional es reclutar entre ocho y doce participantes. El cambio de la estructura a un medio dinámico más conversacional significa tener que reducir la muestra a entre seis a ocho participantes por sesión. Aunque una muestra más grande pone ciertamente más personas en un cuarto, no por ello se garantiza una mayor discusión o más puntos de vista, porque esa dinámica no conduce a la conversación. La muestra más pequeña aunada al cambio en el ambiente fomenta la conversación y, por lo tanto, arroja mejor información.

Tres fases de una sesión del “Focus Group”
Las tres siguientes fases le guiaran a tener una acertada sesión de “Focus Group”.

Fase 1: La discusión antes de la discusión
Antes de que inicie la conversación central, fije la atmósfera y ayude a las personas a que se sienta relajadas con una breve discusión previa, preferentemente acompañe la plática con comida. Esto no es solo una cortesía común, los seres humanos estamos predispuestos para responder al acto de compartir la comida. En toda sociedad, reunirse alrededor del alimento confiere señales de confianza e intimidad, promueve la honestidad y abre interacciones del uno con el otro.
Al empezar un grupo focal alrededor de una comida substancial (no nada más botanas), la gente se vuelve más dispuesta a hablar libremente, consiguiendo prepararlas para la discusión. Esto es también un buen tiempo para comenzar a discutir informalmente el tópico principal de la sesión. Las presentaciones, historias personales y una descripción de la discusión se deben enfatizar durante esta fase. Si salen los asuntos que serán revisados durante la discusión principal, no importa, pero el moderador debe volver a dirigir la conversación para que aún no se revele toda la información. Permitir que los participantes comiencen a hablar los prepara para proporcionar respuestas más extensas, claras, y detalladas durante la discusión principal.
Durante esta fase inicial, no se utiliza ninguna cámara porque el objetivo es conseguir que los participantes estén en un estado de ánimo relajado para platicar. Eliminando la cámara, no hay amenaza de un "desempeño esperado", y los participantes se sienten cómodos el uno con el otro y con el moderador. Puesto que no existe duda de que información valiosa comenzará a emerger en esta etapa, y puesto que ninguna cámara está grabando el acontecimiento, es imprescindible que el facilitador sea un experto tomador de notas.

Fase 2: El evento principal
Cambiar la disposición del área primaria de la discusión alterará cómo la información se captura y se retransmite a los clientes. No hay cámaras ocultas ni espejos de dos vías. Las cámaras se fijan en localizaciones discretas y se muestran abiertamente cuando el grupo llega. La información es entonces difundida a los clientes/espectadores. De nuevo, la razón es intencionalmente quebrar el modelo mental que la gente tiene sobre los “Focus Group”. Infringirlo se interpreta como una expresión de honradez, y la cámara se olvida rápidamente. La verdad es que los participantes en Grupos Focales tradicionales son ya concientes de la cámara y actúan en consecuencia, incluso si no la pueden ver; si no existe nada más, el espejo es un recordatorio constante de que están siendo observados.
La facilitación se hace usando un método de moderador-dual: Un moderador se asegura de que la sesión progrese con fluidez, y el otro de que todos los tópicos estén cubiertos. Adicionalmente, el proceso de moderador-dual ayuda a mantener el tono conversacional cambiando la dinámica de poder del grupo. En lugar de que sea una sola persona la que lideré y todos lo sigan, el segundo moderador (sentado entre los participantes) rompe la dinámica y vuelve a dirigir el intercambio de información. Abrir el proceso de intercambio de información significa tener la oportunidad de exposiciones y conversaciones más abiertas y honestas en un ambiente en donde los participantes se sientan valorados.

Fase 3: El seguimiento
La fase final implica el cierre de la sesión. Una vez que un Grupo Focal típico ha terminado, hay generalmente una pizca de tiempo en que algunos participantes se esperan y ofrecen pedacitos de información que sentían no haber expresado claramente o comparten historias con otros. En este modelo, activamente se anima a los participantes a dedicar alrededor de 20 minutos para platicar con los moderadores. El primer paso es apagar la cámara. El punto clave es que el final de una discusión del Grupo Focal proporciona una oportunidad que es pasada por alto con demasiada frecuencia. Retener a los participantes para una fase de post-discusión a menudo captura fragmentos de información que no fueron articulados durante la discusión principal.

Conclusión
El cambio de estructura de los “Focus Group” puede ser incómodo para los moderadores y los espectadores. Parece mucho menos estructurado que los métodos tradicionales porque el objetivo es conseguir que la audiencia objetivo se abra y de respuestas reales y no que actúe para la cámara. Recuerde, ponga a los participantes en un estado de ánimo en donde se sientan en control, de modo que no le digan a los moderadores simplemente lo que los moderadores quieren oír. El cambio del formato a una sesión más relajada y cordial significa preocuparse menos de los datos y más sobre la generación de pensamiento creativo y de nuevas ideas. Darse a usted mismo permiso de pensar ampliamente es la llave al éxito.

Gavin Johnston es Director de Antropología en Two West, Inc. (www.twowest.com), una firma de diseño- transformación que mezcla la ciencia del comportamiento y el diseño para ayudar a marcas en transición.